Campos del Web

Un blog de viaje y experimentos literarios.

A un hombre cansado

No importa, vos dale.
¿Quién te puede negociar la libertad?
Procurá siempre la libertad. Al contar tus monedas, no te olvides que ahí está tu tiempo, pero que también se esconde en las tazas de café, en las trasnoches, en los amigos que te conocen.
No importa que la plata no alcance, porque cuando sea el bronce lo que cuente quién te quita lo bronceado. No te olvides que tu tiempo se esconde en tu piel al sol.
No te canses. No te canses.
Quejate, pataleá, puteá. Dibujá en el cielo una nube de puteadas, hacé que lluevan soretes de punta, pero no te canses.
Nunca te canses.
Descansá, sí, comé bien, pero no te canses.
¿Qué nos queda a tus pares si nos empezamos a cansar?
La libertad de uno es un poco la libertad de todos.
Entonces, por amor, no te canses.

2 Comentarios

  1. Me recordó al poema “No te salves” de Benedetti.
    Siga escribiendo Sendra, que aca lo leemos chochos!

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

© 2019 Campos del Web

Theme by Anders NorenUp ↑